En primer lugar, los alumnos aprendieron mucho sobre las abejas y por qué son importantes para la naturaleza. Querían crear un hábitat para las abejas y juntos eligieron un lugar adecuado en el patio del colegio para crear un nuevo prado de flores.
Para ello, los niños pensaron en los materiales necesarios para crear el prado y trajeron de casa semillas de flores, palas y regaderas. Mientras trabajaban, el grupo también descubrió numerosas lombrices de tierra en el suelo. Éstas se recogieron cuidadosamente y se reintrodujeron en el lecho recién creado, como contribución importante a un suelo sano y a una pradera floreciente llena de vida.
Ahora todos esperan ansiosos a ver cuándo aparecen las primeras flores y abejas.


