Excursión escolar de los «Elefantes» y los «Osos polares»

El lunes por la mañana, los alumnos y alumnas partieron en autobús hacia el albergue juvenil llenos de ilusión. Tras un desayuno tipo pícnic en grupo y la creación de los letreros para las habitaciones, los niños pudieron explorar primero el recinto y jugar juntos. Por la tarde, la clase de los Elefantes se dirigió al castillo y al jardín del palacio. Allí, el programa incluía minigolf, una visita al parque infantil, un delicioso helado y la fuente musical. La clase de los Osos Polares pasó el día participando en una emocionante actividad en el bosque. Por la noche, ambas clases participaron en una evocadora visita guiada con el vigilante nocturno por Bad Bentheim.

El martes nos deparó más momentos destacados. La clase de los Elefantes exploró la naturaleza en una gran expedición por el bosque. Entre otras cosas, construyeron un «sofá del bosque», probaron acrobacias con cuerdas y visitaron el parque infantil del bosque. Durante la pausa para comer, los niños repusieron fuerzas con sus almuerzos para llevar. La clase de los Osos Polares conoció Bad Bentheim en una variada yincana por la ciudad. A continuación, los niños pudieron demostrar su destreza en el minigolf. Tras la cena, ambas clases pusieron el broche final al día con juegos, actividades de manualidades y una alegre fiesta de clausura.

El miércoles, lamentablemente, llegó de nuevo el momento de hacer las maletas. Tras el desayuno, se ordenaron las habitaciones y se aprovecharon las últimas horas juntos para jugar y leer en voz alta. A continuación, el grupo emprendió el viaje de vuelta a casa.

El viaje escolar fue una experiencia especial para todos los niños. Además de numerosas actividades emocionantes, lo más destacado fue, sobre todo, la convivencia, las nuevas amistades y los muchos recuerdos bonitos. Los alumnos regresaron a casa agotados, pero felices.